ACONCAGUA (08/03/2026).- En junio de 2025, el Instituto de Salud Pública (ISP) alertó sobre una nueva manera del consumo de marihuana, comercializada bajo los nombres de “wax”, “resina” o “cera”, y que generalmente se presenta como una concentración de cannabis (de apariencia inofensiva) pero que reviste muchos más riesgos por su alta capacidad de adicción.
En palabras simples, hablamos de acetato de THC (tetrahidrocannabinol), sustancia que suele consumirse a través de vaporizadores, por lo que la intoxicación resulta mucho más rápida debido a su facilidad de absorción que tiene su principio activo. A eso se suma que, por ser “vapeada”, no genera olor, lo que marca un punto de diferencia con la marihuana tradicional.
En conversación con Los Andes Online, Leonel Rojo, toxicólogo, doctor en farmacología y académico de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago, señaló que “es difícil decir que contiene el ‘wax’ o cera de cannabis porque no hay una norma estándar para su preparación”.
El académico agregó que “lo que se hace con frecuencia es usar disolventes químicos como el butano que, al mezclarse con la flor de la cannabis, da como resultado una mezcla espesa tipo aceite pegajoso de color ámbar. Esa es la mezcla que tiende a usarse en ‘vappers’, fumada o ingerida en alimentos”.
¿POR QUÉ LA CERA DE CANNABIS ES TAN ADICTIVA?
Rojo comentó que el poder adictivo de la cera de cannabis está directamente relacionado con el contenido de THC “asumiendo que no hay otras drogas de abuso en la mezcla. Otras sustancias, o los mismos solventes, hacen que la resina termine siendo más tóxica y/o adictiva”.
Al momento de hablar sobre los peligros de su consumo, el académico Usach explicó que “los riesgos más importantes están vinculados a su alto poder adictivo, a la rigidez, ansiedad, paranoia, psicosis y un riesgo adicional difícil de predecir y que surge de la derivación de la contaminación con solventes, pesticidas y micotoxinas”.
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