La decisión de capitalizar por primera vez el 100% de las utilidades de Codelco constituye un respaldo relevante para enfrentar sus necesidades de inversión. Sin embargo, coincide con una discusión que va mucho más allá de cuánto dinero requiere la empresa: qué estructura necesita para mejorar su desempeño y seguir generando valor para Chile.
La experiencia internacional muestra que no existe una única respuesta. Las privatizaciones han permitido mejorar la eficiencia en distintas industrias vinculadas a recursos naturales, pero también existen modelos donde la incorporación de competencia y capital privado ha elevado el desempeño sin que el Estado pierda necesariamente el control.
Por eso, participación privada y privatización no debieran tratarse como sinónimos. Antes de reducir la discusión a vender o mantener Codelco en manos estatales, Chile podría evaluar alternativas como joint ventures en proyectos específicos, donde socios especializados aporten capital, tecnología y experiencia operacional, compartiendo también los riesgos.
La pregunta de fondo no es solamente cuánto de Codelco debe permanecer en manos del Estado. Es qué modelo permite producir más valor y cuánto de ese valor queremos que siga perteneciendo a todos los chilenos.